¡HOLA! Estrenamos este ansiado blog, tras llevar varios meses dando vueltas a las posibles publicaciones y, sobre todo, a la manera más fácil de acercaros la información que nosotros vemos en el día a día.
Abrimos el blog con una publicación con una de las dudas más frecuentes en consulta por parte de las mamás embarazadas.
Las 5 Razones más comunes
A continuación os dejamos las razones más comunes que encontramos en la clínica cada semana y una breve descripción de cada una de ellas, para que sea más sencillo de interpretar. Si al leerlas, os véis identificados en ellas, en esta web siempre encontraréis el botón de CONTACTO, lo que nos hará llegar vuestras dudas a nuestro número de teléfono del centro e intentaremos solucionarlas cuanto antes.
Dicho esto,
¿Cuándo se recomienda llevar a un bebé a consulta de fisioterapia?
Casi siempre lo haremos cuando encontremos algún síntoma. Normalmente, cuando un bebé llega a una familia (sobre todo primeriza), las rutinas se trastocan bastante. Entendemos que los primeros días /semanas van a ser caóticas y es poco probable que estemos pendientes de algunos factores que creemos ‘influyen menos’ en el proceso natural de bebé.
Gracias a Dios, hoy en día hay mucha información, tanto en internet como en redes, aparte de que se hablan muchas más cosas con respecto a la maternidad que hace 20 o 30 años, lo que ha ido creando comunidades de madres (en su mayoría madres) que han aprendido a ayudarse entre sí y detectar posibles alteraciones en diferentes aspectos del desarrollo.
Aún así, y por si todavía no es tu situación y no te has unido a ninguna tribu (lo cual te recomiendo), te dejo algunos de los signos más comunes de que algo está interfiriendo.
Signos más comunes:
Dolor al pecho
Las molestias al pecho de los primeros días son muy normales. El pezón es una zona muy sensible ya de por sí, más con el embarazo, y qué decir cuando en el post parto está siendo humedecido y friccionado en todo momento. ¿Sabes cuando eres adolescente y te das los primeros besos y llegas a casa con los labios doloridos y sonrosados? Pues en el pezoń ocurre igual, solo que es mucho más sensible. Debería ser normal los primeros días, notando así una mejora en la subida de la leche se hace efectiva y el bebé engancha bien y comienza a comer con una cadencia natural.
Claro, que si el agarre no es bueno y el bebé fuerza su posición de la boca para mantenerlo, pueden aparecer grietas, que no son más que una consecuencia de que esa musculatura oral no funciona al 100%. Incluso la preferencia de un pecho al otro puede darse dada tanto por ese ‘fallo’ en el agarre, o también por aumento de tensiones en el cuello del bebé (no pensemos en las tensiones del cuello adulto, que con mucho más forzadas y mantenidas), pero si vienen relacionadas directamente con la boca (os lo comentaremos en un post más adelante).
Dormir con la boca abierta
Y no solo abierta, sino que la boca abierta nos va a dejar visualizar realmente lo importante: LA POSICIÓN DE LA LENGUA. La lengua de por sí, debe situarse en reposo arriba, con la puerta detrás de la encía superior y parte del cuerpo sobre el paladar de manera plana. Si al dormir tu bebé nos deja la boca abierta y vemos que la lengua reposa abajo, bien puede haber estructuras que la estén anclando ahí (posible frenillo limitante) o bien la musculatura tiene poco tono y se cansa de estar arriba. Esto último puede interferir en la lactancia y volvemos al punto 1, fatiga muscular y posibles grietas (coge poco peso, está inquieto al pecho,..) Si además RONCA, el bebé estará respirando por la boca, no así por la nariz, y dicha boca estará ejerciendo dos funciones, comer y respirar, cuando está diseñada para hacer solo una.
Cuando hay TOS o MOCOS
Y aquí entra el final del punto anterior. Si no hay buena digestión y el estómago genera más acidez de la debida, los gases ácidos pueden subir por el corto esófago de nuestro pequeño/a e irritar así su laringe, provocando una tos seca, sobre todo tras las comidas o en posiciones de tumbado muy horizontales (nos hará sospechar de un caso de ACIDEZ). No nos gusta hablar de REFLUJO ya que es una patología instaurada en adultos con muchos más síntomas, aunque comúnmente se suele denominar así (reflujo pediátrico).
En caso de los MOCOS, debemos saber situar el contexto para discernir el origen: si hay hermanos mayores que han empezado escuel infantil, si algunos de los adultos alrededor está malo, o si es época de virus no será lo mismo que si no tenemos ninguna de esas situaciones y encontramos mocos. Si la nariz está taponada por moco fuera de esas situaciones, tendremos que valorar qué pasa en esa nariz, y su conexión directa con la boca (el paladar es el techo de la boca pero también el suelo de la nariz) y de ahí su importancia ligada a que si hay una buena ingesta, suele haber buena respiración. Sino muchas veces una va ligada con la otra y encontramos mal agarre del pecho y ronquidos al dormir o al comer.
Cuando NO hay buenas DIGESTIONES
A estas alturas del post, ya no es ninguna información nueva. La relación con otros elementos, como bien hemos indicado en los puntos anteriores, es super importante. Cuando encontramos síntomas de IRRITACIÓN muy mantenidos en el tiempo (horas – días) que no se calman con prácticamente nada, y tienes patrones de repeticioń, se suelen asociar a CÓLICOS DEL LACTANTE. En pediatría se sigue la regla del 3: el dolor debe durar 3 horas (al menos), durante al menos 3 días, en un periodo de al menos 3 semanas. Pero yo me pregunto, ¿tú aguantarías un cólico de riñón con ese patrón antes de acudir al médico.
Desde la fisioterapia nos parece algo inhumano e innecesario para esos seres tan pequeñitos, por lo que trabajamos con masaje en la zona abdominal, junto con algunos ajustes en la zona del cuello y algunas recomendaciones para casa (por si se repite, intentar aliviar lo máximo posible). Esto os lo contaremos en el post que tenemos preparado sobre CÓLICOS un poquito más adelante.
Cuando hay predominio de lateralidad
Quinto y no por ello menos importante, el predominio de la lateralidad final se instaura en torno a los dos años de edad. Si tu bebé prefiere un pecho a la hora de comer, duerme siempre del mismo lado y le cuesta girar su cabecita para jugar del otro lado.. hay que sospechar.
Observar la forma de ese cráneo para ver si crea zonas más aplanadas no te hace una mamá desconfiada ni alocada, sino que hace que estés viendo y sopesando si esa limitación puede estar apareciendo (la intentas prevenir). Tanto si ese aplanamiento de la bóveda se da de manera lateral como si es completamente posterior, son restricciones que hay que valorar y normalmente trabajar desde la fisioterapia y osteopatía para que el desarrollo motor de vuestros pequeños no se vea alterado.
A veces, a pesar de no notar ninguno de los síntomas anteriormente citados, es posible acudir a una revisión puntual que nos confirme que el desarrollo está siendo el adecuado.
Éstas se suelen realizar en torno al mes de vida, siempre que no haya ninguno de los síntomas anteriormente citados (normalmente cuando hay problemas de lactancia y agarre o digestión, es raro que se espere hasta el mes), y se podrán valorar durante toda la infancia.
Desde FisioSana, recomendamos este tipo de revisiones en los cambios de trimestre (0-3-6-9 y 12 meses) dado que es cuando se puede valorar la adquisición de los gestos concretos de cada etapa del desarrollo: HITOS MOTORES
Esperamos que os haya gustado y servido como fuente de información. Como os hemos dicho antes, si tenéis dudas derivadas de la lectura, estamos deseando poder resolverlas.
¡¡ESCRÍBENOS VÍA WHATSAPP!!












